Notimex
Por primera vez en América Latina y a fin de que el público reflexione sobre la práctica del terrorismo, la compañía teatral catalana La Fura dels Baus presentará la obra Boris Godunov, del 23 de septiembre al 4 de octubre, en el Teatro Metropólitan.
La puesta en escena de corte dramático-político está inspirada en hechos reales que ocurrieron en el teatro Dubrovka de Moscú, el 23 de octubre de 2002, durante una presentación del musical Nord-Ost, cuando un grupo de terroristas chechenos, que exigía la salida de las tropas rusas de Chechenia, tomó el recinto durante la función.
Durante el anuncio, Alex Ollé, co-director artístico de la agrupación y director de esta pieza teatral, señaló que los miembros de esta compañía están contentos de regresar a México luego de cinco años de no hacerlo.
Agregó que la pieza teatral, realizada a partir del personaje histórico Boris Godunov (zar de Rusia), está contextualizada en esos sucesos con la idea de situar al espectador en el centro de la acción, pero los actores no interactúan directamente con el público, más bien éste "está físicamente pasivo, y mentalmente activo", acotó.
"El valor de la obra, que tiene un lenguaje contemporáneo, no es el impacto visual, sino que el espectador piense qué haría si estuviera en una situación de atentado terrorista, lo que servirá para que reflexione y se plantee preguntas", subrayó.
Comentó, asimismo, que el tema sobre el terrorismo se aborda de manera más amplia y muestra arquetipos del mismo, entre los que se encuentran el líder, el mercenario y personas que tienen deseo de venganza y el odio, por la muerte de algún familiar o por terrorismo de Estado.
La Fura del Baus intenta proponer a los asistentes una muestra suavizada por la ficción, acerca de lo que otro público experimentó en la vida real en un teatro de Moscú.
"Boris Godunov" se ha presentado con gran aceptación en países como Italia, Grecia, Alemania, Taiwán y España.
Aquí los boletos y el sitio http://www.ticketmaster.com.mx/La-Fura-Dels-Baus-boletos/artist/1343060
http://www.lafura.com/web/cast/home.php
miércoles, 30 de septiembre de 2009
viernes, 25 de septiembre de 2009
La tramoya del teatro Iztapalapa...
Iztapalapa, solo, tiene el padrón electoral número 19 del país, con un millón 551 mil 784 ciudadanos, por encima de Tabasco, Morelos, Yucatán, Querétaro, Durango, Zacatecas, Quintana Roo, Tlaxcala, Aguascalientes, Nayarit, Campeche, Colima y Baja California Sur, apenas por debajo de Sinaloa, Coahuila, Sonora, Hidalgo y San Luis Potosí.En 2006, le dio al PRD 577 mil votos, más que los que ese partido logró en Baja California Sur, Aguascalientes, Campeche, Yucatán, Colima y Durango juntos. En ese mismo proceso electoral de hace tres años, el PRD tuvo más votos en Iztapalapa que en 26 estados y sólo seis entidades le dieron más que esa delegación: Michoacán, Puebla, Veracruz, Puebla y el Estado de México. El Distrito Federal, sin Iztapalapa, no estaría en esta lista.
Iztapalapa, además de los ocho distritos electorales locales, tiene seis federales, los mismos que suman Baja California Sur, Campeche y Colima, que tienen dos cada uno; uno a uno, más que Nayarit, Aguascalientes, Quintana Roo y Tlaxcala, con tres; Durango, Querétaro y Zacatecas con cuatro, y Yucatán y Morelos con cinco.
Su presupuesto ronda los cuatro mil millones de pesos, superior a lo que dispone la mayoría de las capitales de los estados, más sus incalculables ingresos negros por permisos, licencias y giros negros.
López Dóriga, Joaquín (25 Sept. 09) Iztapalapa, ese botín. Milenio. p. 2.
jueves, 24 de septiembre de 2009
La Clase - los actores que no son actores
Franck Keita, 17 - "People talk about 'school' without really knowing what happens inside. This film shows it as it really is and, for me, it is very credible - there are good moments and there are bad moments."Do I think I'm a good actor? I am quite modest so I'm going to say I hope I was good, I hope I was believable, but it is the audience who decides. The only thing I don't like is that on the film poster I'm making a face that I hate - it's bizarre to see yourself look so big. I'd never even seen myself on television before. My favourite films are Se7en and Apocalypto."
Louise Grinberg, 15 - "There are disruptive characters in the film because it is like that in a real classroom. The classes at Françoise Dolto are all like that too - people talk loudly, but I've been there four years and it hasn't disturbed me at all. I think if you want to learn, you'll always find a way. I had a friend who had a class with Esmeralda and said she was like a Duracell bunny - she never stops - but that can be good because it teaches you about human nature."
Esmeralda Ouertani, 16 - "A friend of mine had François as a teacher in real life. She said he was really good because he pushed you to the end of an argument so that you end up wanting to prove yourself to him. It's very rare to get such a good teacher. I think he is like that in the film."At the start, we weren't expecting the film to be such a success because it wasn't an American production with a big budget. But now I get people recognising me. Acting has always been my passion and it would give me great pleasure to succeed in it as a profession. I'm already taking drama lessons."
Rachel Régulier, 17 - "The difference between me and my character is that Khoumba doesn't hold back. When she wants to say something, she does. She sulks when she thinks she has a right. I am less impulsive."I think the film is about showing you that you can have arguments but, at the end of the school year, a class always finishes in harmony. Even if there are problems between the professor and his students, by the end, they are all playing football together in the playground. We are all there for the same reason, to learn."
Todos franceses pero también: turco, chino, marroquí, maliense, marfileño...
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Pónte la verde...

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revisará esta semana la disputa entre Televisa y Televisión Azteca por el registro de una de las marcas más codiciadas del mercado: la frase Ponte la Verde, que identifica a la selección nacional de futbol.
La controversia comenzó en noviembre de 2008, cuando el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) negó una solicitud de la empresa de Emilio Azcárraga para declarar la nulidad del registro marcario 911544, que ampara la frase Ponte la Verde, otorgado en favor de TV Azteca en enero de 2006.
Ambas televisoras han usado dicho eslogan para la promoción de los partidos de la selección por lo menos desde el Mundial de 2006. Pero el registro legal ante el IMPI permite al beneficiario hacer uso exclusivo para fines de explotación comercial, como si se tratara de una marca.
Al negar la petición de Televisa, el IMPI se basó en el artículo 151 de la Ley de la Propiedad Industrial, que señala como requisito para la nulidad de una marca, que el interesado demuestre haber utilizado otra "idéntica o semejante en grado de confusión" antes del otorgamiento del registro que se impugna y de manera ininterrumpida.
Televisa cuestionó, mediante una demanda de amparo, la resolución del IMPI y la constitucionalidad de seis artículos de la ley mencionada, entre ellos el 98 Bis, que contempla los casos en que la autoridad puede declarar que una marca es "notoriamente conocida y famosa".
El pasado 27 de abril, la juez federal Ana Luisa Mendoza dio la razón parcialmente a Televisa y ordenó al IMPI emitir una nueva resolución con base en los lineamientos fijados en su sentencia, lo que no necesariamente garantiza que se anulará el registro obtenido por la firma de Ricardo Salinas Pliego.
Desde enero, la juez había otorgado a Televisa una suspensión para que, mientras se resuelve el litigio, TV Azteca no pueda hacer uso exclusivo de la frase Ponte la Verde.
La sentencia de Mendoza fue impugnada por todos los interesados: TV Azteca, el IMPI, la Secretaría de Economía, el Presidente de la República en su carácter de promulgador de la Ley de la Propiedad Industrial, y hasta Televisa, por considerar que el fallo no le otorga todos los beneficios a que aspira.
El caso fue turnado originalmente al Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, que el 13 de agosto se declaró incompetente y envió el caso a la Primera Sala de la Corte.
Los ministros sólo analizarán la constitucionalidad del artículo 151 de la Ley de la Propiedad Industrial, tema sobre el que no han dictado jurisprudencia.
Es probable que, una vez discutido este punto en la SCJN, el expediente volvería al tribunal colegiado para que estudie la resolución del IMPI y determine si confirma la sentencia de la juez.
La ley dice textual...
Ley de la Propiedad Industrial
Artículo 151
El registro de una marca será nulo cuando:
I. Se haya otorgado en contravención de las disposiciones de esta Ley o la que hubiese estado vigente en la época de su registro.
II. La marca sea idéntica o semejante en grado de confusión, a otra que haya sido usada en el país o en el extranjero con anterioridad a la fecha de presentación de la solicitud de la marca registrada y se aplique a los mismos o similares productos o servicios, siempre que, quien haga valer el mejor derecho por uso anterior, compruebe haber usado una marca ininterrumpidamente en el país o en el extranjero, antes de la fecha de presentación o, en su caso, de la fecha de primer uso declarado por el que la registró.
III. El registro se hubiera otorgado con base en datos falsos contenidos en su solicitud.
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Propiedad Industrial,
Seleccion Nacional,
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TV AZTECA
Trabajar ¿en qué?

Expansión
Los jóvenes de entre 16 y 24 años son uno de los segmentos más golpeados por el desempleo en México. Algunos lo atribuyen a la crisis, otros, a la falta de orientación vocacional adecuada.
Según el Observatorio Laboral de la Secretaría del Trabajo, en esta época de turbulencias financieras, el mercado demanda más ''trabajadores del conocimiento'' (aquéllos capaces de añadir valor agregado a su actividad y a los procesos).
En este grupo se encuentran los jóvenes diseñadores de páginas web y marcas comerciales, los ingenieros moleculares y los telecomunicólogos (expertos en redes de comunicación).
Política Obama
No esperen que EU lo resuelva todo: Obama
ONU exhorta a líderes mundiales a un cambio
NUEVA YORK (AP) — En un desafío contundente a los críticos de Estados Unidos, el presidente Barack Obama le pedía el miércoles a los demás líderes mundiales que se le unan en la búsqueda de soluciones a las crisis globales en lugar de "esperar a que Estados Unidos" encabece la ofensiva.
El mensaje de Obama, con un tono notablemente directo, está contenido en un discurso ante la Asamblea General de la ONU, pero la Casa Blanca difundió antes partes del texto.
Es el primer discurso de Obama ante la Asamblea General de Naciones Unidas y el presidente busca fijar un nuevo tono en las relaciones del país con otras naciones, a diferencia del gobierno de su predecesor George W. Bush, criticado por un unilateralismo que provocó un distanciamiento de otros gobiernos.
"Aquéllos que acostumbraban criticar a Estados Unidos por actuar solo en el mundo no pueden detenerse a esperar a que Estados Unidos resuelva solo los problemas del mundo", agrega Obama.
"Hemos buscado, en las palabra y en los hechos, una nueva era de compromiso con el mundo", agrega Obama, retomando el tema de la cooperación que usó a menudo cuando era candidato presidencial y que ha usado subsecuentemente como pilar de su política exterior. "Ahora es el momento para que todos tomemos nuestra parte de responsabilidad".
lunes, 21 de septiembre de 2009
Comunicación de crisis
Revista Mexicana de Comunicación
Un ancho campo de trabajo
Comunicación de crisis
Pilar Ramírez
Periodista. Correo electrónico: ramirez.pilar@gmail.com
En los últimos años ha comenzado a tener más auge una propuesta que se llama Comunicación de crisis, que consiste básicamente en un planteamiento también científico –¡faltaba más!– de cómo abordar situaciones riesgosas, difíciles o críticas. De algún modo es una extrapolación de las enseñanzas que han dejado desastres naturales, siniestros industriales o accidentes ambientales y aéreos.
Cuando Carlos Salinas llegó al poder se inauguró una nueva era en la política mexicana, o al menos eso parecía, una en la que el arribo y la permanencia en el poder se debían en buena parte a la aplicación casi científica de la comunicación. Digamos que ese planteamiento funcionó de manera bastante desigual, porque algunas campañas cumplieron su objetivo, pero otras, como la electoral, fueron un desastre.
La campaña de Solidaridad se pasó un poco de tueste y llegó al hartazgo, pero la campaña del miedo para impulsar la candidatura de Ernesto Zedillo tuvo los resultados esperados. Con Vicente Fox, el culto a los medios y al manejo científico de ellos tuvo un papel primordial. Se intensificó incluso la oferta de cursos, diplomados y talleres sobre el empleo de la comunicación en la política. La estrategia mediática y de investigación de medios, que se llevó a cabo para coronar la campaña foxista con el triunfo de la Presidencia de la República, fue motivo de artículos y análisis.
El lenguaje político se aderezó de una gran cantidad de términos que simplemente dejaba fuera a quien no supiera de qué se hablaba: en los corrillos políticos que tenían que ver con la comunicación se hablaba de los focus group (grupos de discusión), la metodología de la información cualitativa en la campaña, los paradigmas teóricos de las técnicas de investigación, que cuanto más incomprensibles eran para quienes los escuchaban, mejor hacían sentir a quien hablaba de ellos. La conclusión sencilla es que se había elevado la comunicación política al nivel de ciencia y eso había logrado arrebatar el poder al PRI.
Comenzó a tener más auge una propuesta que se llama Comunicación de crisis, que consiste básicamente en un planteamiento también científico –¡faltaba más!– de cómo abordar situaciones riesgosas, difíciles o críticas. De algún modo es una extrapolación de las enseñanzas que han dejado desastres naturales, siniestros industriales o accidentes ambientales y aéreos, pues las empresas de aviación son pioneras en este tipo de trabajos e incluso el manual de la Boeing es paradigma en el tema. En 1995, la conocida agencia Burson Marsteller vendía un paquete acerca de comunicación de crisis que resultaba tan novedoso como carísimo.
Pero toda esa confianza en los consejos científicos para abordar una situación crítica parece desaparecer cuando se trata de política. Al parecer los políticos se paralizan cuando hay filtraciones a la prensa, escándalos personales, corrupción o decisiones políticas equivocadas. ¿Quién no recuerda el episodio de los anuncios que hizo Silvia Hernández para la tarjeta American Express siendo secretaria de Turismo y que generó encendidas críticas en la prensa y la exigencia de un castigo que fuera más allá de la separación del cargo? El trance duró más de lo que merecía por su manejo inadecuado.
El caso de las toallas de cuatro mil pesos le costó el empleo a nueve personas, ocho miembros del comité de compras de Los Pinos y al coordinador administrativo de Presidencia. Para llegar a eso pasaron días y días en los que daban versiones contradictorias sobre las compras.
El caso del aeropuerto frustrado durante el foxismo fue más grave porque hundió un megaproyecto, pero nadie fue capaz de tomar oportunamente al toro por los cuernos y el problema creció. Cuando los machetes estaban en la Ciudad de México, seguramente era de risa loca seguir las técnicas de comunicación para el manejo de crisis. Casi a nadie se le ocurría que debía tipificarse el problema, establecer acciones de contención, recuperación y análisis. La oportunidad se había ido.
El año pasado tuvimos ejemplos que bien pueden ser tomados para que las nuevas generaciones de comunicadores las analicen en las aulas: el caso del muro fronterizo en el que desde el anuncio estadunidense del envío de seis mil efectivos de la Guardia Nacional hasta la aceptación de México de que esto no era otra cosa que la militarización de la frontera pasaron seis valiosos días, en los que el Gobierno Federal quedó como blando, servil y pusilánime. La nota diplomática que Luis Ernesto Derbez envió el 18 de mayo de 2006 sobre la construcción del muro y la presencia militar en la frontera sirvió de poco y nos demostró que palo dado ni Dios lo quita. Con el caso de la explosión minera en Pasta de Conchos, el gobierno se tomó más tiempo para desacreditarse. Hubo otros casos, igualmente ejemplificantes pero más divertidos: el de José Luis Borgues y el de Rabina Gran Tagore.
El nuevo gobierno de Felipe Calderón no ha puesto sus barbas a remojar. El caso del asesinato de Ernestina Ascencio se le fue de las manos. En un afán de conservar al Ejército como institución inatacable se hicieron declaraciones apresuradas y poco creíbles, se tomaron decisiones que no favorecieron a nadie, empezando por el mismísimo Ejército. ¿Y qué decir del chinogate?... Hoy ya poco importa el resultado de las investigaciones: va a ser muy difícil que los ciudadanos crean en la versión oficial. Lo único que podemos hacer es recomendarles unos buenos diplomados para el manejo de comunicación de crisis.
Un ancho campo de trabajo
Comunicación de crisis
Pilar Ramírez
Periodista. Correo electrónico: ramirez.pilar@gmail.com
En los últimos años ha comenzado a tener más auge una propuesta que se llama Comunicación de crisis, que consiste básicamente en un planteamiento también científico –¡faltaba más!– de cómo abordar situaciones riesgosas, difíciles o críticas. De algún modo es una extrapolación de las enseñanzas que han dejado desastres naturales, siniestros industriales o accidentes ambientales y aéreos.
Cuando Carlos Salinas llegó al poder se inauguró una nueva era en la política mexicana, o al menos eso parecía, una en la que el arribo y la permanencia en el poder se debían en buena parte a la aplicación casi científica de la comunicación. Digamos que ese planteamiento funcionó de manera bastante desigual, porque algunas campañas cumplieron su objetivo, pero otras, como la electoral, fueron un desastre.
La campaña de Solidaridad se pasó un poco de tueste y llegó al hartazgo, pero la campaña del miedo para impulsar la candidatura de Ernesto Zedillo tuvo los resultados esperados. Con Vicente Fox, el culto a los medios y al manejo científico de ellos tuvo un papel primordial. Se intensificó incluso la oferta de cursos, diplomados y talleres sobre el empleo de la comunicación en la política. La estrategia mediática y de investigación de medios, que se llevó a cabo para coronar la campaña foxista con el triunfo de la Presidencia de la República, fue motivo de artículos y análisis.
El lenguaje político se aderezó de una gran cantidad de términos que simplemente dejaba fuera a quien no supiera de qué se hablaba: en los corrillos políticos que tenían que ver con la comunicación se hablaba de los focus group (grupos de discusión), la metodología de la información cualitativa en la campaña, los paradigmas teóricos de las técnicas de investigación, que cuanto más incomprensibles eran para quienes los escuchaban, mejor hacían sentir a quien hablaba de ellos. La conclusión sencilla es que se había elevado la comunicación política al nivel de ciencia y eso había logrado arrebatar el poder al PRI.
Comenzó a tener más auge una propuesta que se llama Comunicación de crisis, que consiste básicamente en un planteamiento también científico –¡faltaba más!– de cómo abordar situaciones riesgosas, difíciles o críticas. De algún modo es una extrapolación de las enseñanzas que han dejado desastres naturales, siniestros industriales o accidentes ambientales y aéreos, pues las empresas de aviación son pioneras en este tipo de trabajos e incluso el manual de la Boeing es paradigma en el tema. En 1995, la conocida agencia Burson Marsteller vendía un paquete acerca de comunicación de crisis que resultaba tan novedoso como carísimo.
Pero toda esa confianza en los consejos científicos para abordar una situación crítica parece desaparecer cuando se trata de política. Al parecer los políticos se paralizan cuando hay filtraciones a la prensa, escándalos personales, corrupción o decisiones políticas equivocadas. ¿Quién no recuerda el episodio de los anuncios que hizo Silvia Hernández para la tarjeta American Express siendo secretaria de Turismo y que generó encendidas críticas en la prensa y la exigencia de un castigo que fuera más allá de la separación del cargo? El trance duró más de lo que merecía por su manejo inadecuado.
El caso de las toallas de cuatro mil pesos le costó el empleo a nueve personas, ocho miembros del comité de compras de Los Pinos y al coordinador administrativo de Presidencia. Para llegar a eso pasaron días y días en los que daban versiones contradictorias sobre las compras.
El caso del aeropuerto frustrado durante el foxismo fue más grave porque hundió un megaproyecto, pero nadie fue capaz de tomar oportunamente al toro por los cuernos y el problema creció. Cuando los machetes estaban en la Ciudad de México, seguramente era de risa loca seguir las técnicas de comunicación para el manejo de crisis. Casi a nadie se le ocurría que debía tipificarse el problema, establecer acciones de contención, recuperación y análisis. La oportunidad se había ido.
El año pasado tuvimos ejemplos que bien pueden ser tomados para que las nuevas generaciones de comunicadores las analicen en las aulas: el caso del muro fronterizo en el que desde el anuncio estadunidense del envío de seis mil efectivos de la Guardia Nacional hasta la aceptación de México de que esto no era otra cosa que la militarización de la frontera pasaron seis valiosos días, en los que el Gobierno Federal quedó como blando, servil y pusilánime. La nota diplomática que Luis Ernesto Derbez envió el 18 de mayo de 2006 sobre la construcción del muro y la presencia militar en la frontera sirvió de poco y nos demostró que palo dado ni Dios lo quita. Con el caso de la explosión minera en Pasta de Conchos, el gobierno se tomó más tiempo para desacreditarse. Hubo otros casos, igualmente ejemplificantes pero más divertidos: el de José Luis Borgues y el de Rabina Gran Tagore.
El nuevo gobierno de Felipe Calderón no ha puesto sus barbas a remojar. El caso del asesinato de Ernestina Ascencio se le fue de las manos. En un afán de conservar al Ejército como institución inatacable se hicieron declaraciones apresuradas y poco creíbles, se tomaron decisiones que no favorecieron a nadie, empezando por el mismísimo Ejército. ¿Y qué decir del chinogate?... Hoy ya poco importa el resultado de las investigaciones: va a ser muy difícil que los ciudadanos crean en la versión oficial. Lo único que podemos hacer es recomendarles unos buenos diplomados para el manejo de comunicación de crisis.
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