martes, 23 de noviembre de 2010

Videología


Estudios solventes sobre la evolución de la Sociedad Red afirman que, en muy pocos años, el 90% de los contenidos disponibles en Internet serán imágenes audiovisuales. Por eso no extraña, aunque sorprenda, el dato abrumador sobre las más de 35 horas de contenidos por minuto que recibe YouTube cada día.

La pantallización de nuestra vida, la subordinación del relato a la cultura del videoclip, la oferta multicanal y multiformato de contenidos, hacen de lo audiovisual el hecho más consistente en la interpretación de la realidad. Si no es imagen, quizás no exista.

Tendemos a percibir y recordar lo nuevo o importante para nosotros: emociones y sensaciones. Acabamos pensando lo que sentimos. Y, para ello, son importantísimas las imágenes. Como dice Eduard Punset, son un elemento fundamental en los procesos cognitivos que buscan permanecer en la memoria. La razón es sencilla: son más fáciles de interpretar que las palabras.

En una sociedad desencantada con la política, saturada de información durante la campaña electoral, la mayoría de mensajes políticos no llegan. O mejor dicho, no se "oyen", no se "leen". Por eso la videopolítica ofrece una alternativa de notoriedad y receptividad nuevas para la comunicación política.

Asistimos a un auge de vídeos oficiales pero, también, anónimos, que prodigan mensajes cortos e imágenes originales, divertidas o solo sorprendentes o polémicas. La política-imagen sustituye así a la ideología. La videología permite tres cosas que la hacen irresistible: entretenimiento, viralidad, provocación.

La campaña catalana refleja muy bien esta situación. Más allá del acierto estratégico, la oportunidad o la calidad de algunas de las ofertas, refleja una cierta caducidad del lenguaje político formal y la irrupción de una ciudadanía sin complejos y sin sentimiento de culpa que se ríe de la política, muy en serio.

En el futuro, los partidos evolucionarán hacia organizaciones públicas concebidas también como productoras culturales de contenidos ideológicos, si quieren competir en una sociedad enriquecida por planos, secuencias, sonidos y efectos. La política que no hable el lenguaje audiovisual no tendrá audiencia. La oratoria se transformará en plasticidad sensorial si quiere seguir siendo el epicentro de la política democrática. Algún día la política será una canción, decía el poeta León Felipe. Ese día ha llegado. Con imágenes.

Antonio Gutiérrez-Rubí

jueves, 7 de octubre de 2010

Audiencias críticas y contra-ciberterrorismo

Mauricio Meschoulam -El Universal 07-10-10
La balacera había “comenzado”. Era una mañana de agosto. Según algunos tuiteros, el evento estaba teniendo lugar en Interlomas. El pánico había cundido. Supuestamente tres personas habían perdido la vida. Tuvo que salir Alfredo del Mazo, también por Twitter, a explicar que nada de eso estaba ocurriendo en verdad. Sólo sucedía, como lo constatamos más tarde, en una realidad virtual, profundamente conectada con nuestras emociones y con el contexto en el que nos hallamos inmersos. La discusión acerca del papel de los medios tradicionales en ambientes de violencia y su potencial labor en la construcción de paz es un debate imprescindible, pero desafortunadamente en ocasiones es rebasado por otro tipo de circunstancias originadas en espacios virtuales.

Ciberterrorismo no es necesariamente hackear los sistemas de la NASA o alterar las cuentas financieras de los bancos trasnacionales. Eso es sabotaje y se encuentra enmarcado dentro de crímenes, distintos a los que se viven en México. Si el terrorismo es un tipo de violencia que busca impactar una audiencia utilizando determinados instrumentos tales como la televisión y los diarios, el ciberterrorismo busca hacer exactamente lo mismo, propagar el miedo y el pánico, pero utilizando medios distintos. Es todo. La violencia ejercida puede haber sido física, pero también puede ser emocional. Es decir, se puede subir un video a YouTube, mostrando las imágenes que ciertas televisoras han preferido omitir, o bien, se puede enviar un mensaje a través de Twitter o de un blog que mande la señal deseada: “Nosotros, no el gobierno, estamos al mando”. Es por ello que aun en el caso (todavía remoto) de que los medios tradicionales consiguieran acuerdos para no brindar tiempo aire a la propagación del pánico, quedaría libre a los criminales toda esa esfera pública que es internet.

Comprender la naturaleza del fenómeno, sin embargo, nos brinda las armas para desbaratarlo. Hay actores que se están beneficiando de nuestra ignorancia y pasividad, y necesitan que seamos nosotros los que les hagamos la labor de propaganda. No se trata de apoyar una u otra postura acerca de las estrategias más eficientes de combate al crimen organizado; se trata de que nuestra opinión está siendo psicológicamente manipulada de manera intencional. El terror no se expande en el vacío. Hay emisores y receptores. Existen los canales y los espacios. Existe el uso del lenguaje, pero también el modo como éste se lee y se interpreta.
En distintos países este tema ha sido plenamente abordado. Las soluciones apuntan a la generación de audiencias críticas capaces de procesar de manera distinta lo que reciben. Esto normalmente comienza por las casas, las escuelas y las universidades, y consiste en incorporar lo que se conoce como pensamiento creativo y crítico en los sistemas educativos (Ruggiero, 2009). Es así como se genera el contraataque. La propuesta está siendo ampliamente discutida en el laboratorio de medios de la Universidad Iberoamericana.

El pensamiento crítico inicia retando nuestra habilidad para distinguir donde hay un tema de donde no lo hay. Afecta la manera como vemos un problema, el cómo lo analizamos y el cómo decidimos lidiar con él. Las audiencias críticas superan la pasividad y ponen en duda lo que reciben antes de retransmitirlo y contribuir a la propagación de pánico. Cuestionar el discurso no significa negarlo o afirmarlo de manera automática, sino contextualizarlo (Haidar, 2006): identificar quién es el emisor y bajo qué condiciones lo está emitiendo; descubrir cuáles son las circunstancias de su circulación, cuáles son las fuentes y cuál es su credibilidad; a quién está dirigido y con qué fines. Analizar un discurso implica desmenuzarlo, desactivar los “implícitos”, los “presupuestos” y los “sobreentendidos”; desentrañar los usos de lenguaje, la narrativa utilizada y buscar el sentido que se le está queriendo dar a lo que recibimos. Las audiencias críticas son capaces de determinar cuáles son los medios de comunicación (tradicionales o no tradicionales) que mayormente se apegan a los criterios estrictos de seriedad y buscan construir su opinión a partir de ellos y de su propio conocimiento de la realidad. Las audiencias críticas no premian los sensacionalismos y el estrés colectivo.

Esta es solo una de las batallas que podemos y debemos librar desde la sociedad civil para contrarrestar algunos de los efectos que estamos padeciendo. Hay muchas cosas que no están en nuestras manos. Pero ésta sí. Comienza en casa. Con nuestra familia. En nuestra cabeza. En una mirada al espejo.

Tuiteando la revolución

Manuel Rodriguez Rivero / El País


Tempestad en el cada día más transitado mundo de las redes sociales. Se trata de una nueva movida internética que coincide con el éxito de La red social, la película de David Fincher que pone a caer del burro de la honestidad a Mark Zuckerberg (1984), uno de los creadores de Facebook. El lema publicitario de la cinta resume el meollo del biopic: "No haces 500 millones de amigos sin hacerte algunos enemigos". Es decir, la sempiterna historia del triunfo de un tiburón en el país de la igualdad de oportunidades y tonto el último: trabajo, ambición y, sobre todo, pisar los callos necesarios para estar en el lugar adecuado en el momento preciso.

La nueva movida es más ideológica. En una reciente entrega de The New Yorker Malcolm Gladwell, el gurú de The tipping point (La frontera del éxito, Espasa, 2001) se descuelga con un provocador artículo en el que pone en solfa las potencialidades movilizadoras de Twitter, la red social por la que hoy, sin ir más lejos, se intercambiarán más de 65 millones de mensajes de menos de 140 caracteres. La inmensa mayoría de ellos servirá para que los usuarios informen a sus "amigos" acerca de "las pequeñas cosas que ocurren en su vida", es decir, en "el mundo real", según explica el vídeo informativo del sitio. Gladwell critica la extendida opinión de que Twitter se ha convertido en un instrumento imprescindible en la lucha por los derechos civiles, así como para movilizar a la gente contra opresores y dictaduras de toda laya. Su tesis, simplificada, es la siguiente: Twitter es eficaz para movilizaciones "débiles" y sin riesgo, pero no para las que implican compromisos "fuertes" y personalmente arriesgados, que requieren un tipo de comunicación menos virtual y más enraizada en la auténtica amistad y en la comunidad de ideas y sentimientos cotidianamente compartidos. Con ejemplos extraídos de la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos y de agrupaciones más o menos revolucionarias y antisistema, Gladwell pretende demostrar que, en la lucha por objetivos políticos y sociales, la disciplina, el sentido de la jerarquía y la estrategia son ingredientes fundamentales, y estos no pueden obtenerse con el tipo de vinculación que propicia la red social. Resumiendo: el activismo de las redes solo tiene éxito "motivando a la gente a hacer las cosas que la gente hace cuando no está bastante motivada para llevar a cabo un verdadero sacrificio". Compromiso y motivación; estrategia y espontaneidad; disciplina y jerarquía. Inevitablemente a uno le vienen a la memoria los viejos debates sobre el modelo de organización revolucionaria que la izquierda mantuvo desde 1848 hasta hace bien poco.

La reacción de los tuiteros ha sido inmediata, tanto en su medio favorito como a través de blogs y redes sociales: desde quienes reiteran que Twitter es una herramienta revolucionaria que cambia las mentalidades, "haciendo consciente a la gente de lo que los Gobiernos pretenden hacer en su nombre", hasta quienes acusan a Gladwell de estar anclado en el pasado. La paradoja es que The Tipping Point, el superventas que le hizo famoso (dos millones de ejemplares vendidos en EE UU), trata precisamente de cómo lo que permite que un mensaje se propague como un virus y convierta su contenido en éxito (ideas, actitudes, productos) es la coincidencia de ciertas condiciones que tienen que ver con la persona que emite el mensaje, el modo de transmitirlo y las circunstancias que rodean la emisión. No estoy muy convencido de que las redes sociales sirvan para cambiar las cosas, pero les aseguro que, de ahora en adelante, haré más caso a esos mensajes no pedidos que llegan a mi ordenador preguntándome si quiero ser amigo del remitente. No vaya a ser que me esté perdiendo algo.

lunes, 23 de agosto de 2010

Comunicación en Crisis

Una nueva rama de la comunicación ha brincado a la escena en diferentes ambientes; político, corporativo, deportivo, editorial, etc. La comunicación en crisis es sin duda una disciplina que requiere anticipación, pues con el problema encima, no hay margen para improvisar. Los expertos señalan que únicamente hay que ejecutar el trabajo que se realizó previamente. Sobra decir que los recursos y las inversiones que se realizan en dicha materia, no son menores.

Les dejo un artículo del NYT el cual habla de muchos casos, a leerlo sin falta.

WHOEVER suggested that all publicity is good publicity clearly never envisioned the wave of catastrophe engulfing high-profile corporations over the last year, laying waste to some of the most meticulously tailored reputations on earth.

Toyota, celebrated for engineering cars so utterly reliable that they seemed boring, endured revelations that its most popular models sometimes accelerated for mysterious reasons. The energy giant BP, which once packaged itself as an environmental visionary, now confronts the future with a new identity: progenitor of the worst oil spill in American history. And the Wall Street icon Goldman Sachs, an elite player in the white-collar-and-suspenders set, found itself derided in Rolling Stone as “a great vampire squid wrapped around the face of humanity, relentlessly jamming its blood funnel into anything that smells like money.” Last month, Goldman agreed to pay $550 million to settle federal securities fraud charges.

“These were real reputational implosions,” says Howard Rubenstein, the public relations luminary who represents the New York Yankees and the News Corporation. “In all three cases, the companies found themselves under attack over the very traits that were central to their strong global brands and corporate identities.”

Image implosions, of course, haven’t been confined to the business world. The basketball wizard LeBron James found himself scorned as a narcissist after his nationally televised abandonment of Cleveland. Taped conversations of the Hollywood star Mel Gibson with his former girlfriend have secured him seemingly permanent billing as The Worst Guy Ever.

Aquí todo el artículo...

http://www.nytimes.com/2010/08/22/business/22crisis.html?_r=1&src=twt&twt=nytimes&pagewanted=all

viernes, 13 de agosto de 2010

Generación 2012: ¿electores?

Más de 8.5 millones de jóvenes serán nuevos votantes en el 2012 /Karla Garduño y Martha Martínez

En la elección presidencial del 2012, México tendrá el mayor número de potenciales nuevos votantes en su historia: 8.5 millones de jóvenes que habrán cumplido entre 18 y 20 años antes del 1 de julio. Es la cifra más alta desde el 2000 para este grupo poblacional, que a partir del 2015 comenzará a decrecer.

Pero eso no implica que todos esos jóvenes acudan a las urnas o siquiera se inscriban en el padrón electoral. Según datos históricos del Instituto Federal Electoral, desde el 2000, sólo unos 2.5 millones de jóvenes de 18 y 19 años cuentan con credencial de elector en cada elección federal.
El crecimiento de votantes potenciales que se ha dado desde el 2000 no se ve reflejado en el padrón. Por ejemplo, entre 2006 y 2009, los jóvenes entre 18 y 20 años pasaron de 7.9 a 8.1 millones; sin embargo, el padrón se redujo de 2.5 a 2.4 millones entre la elección presidencial y la intermedia.
A pesar de las campañas del IFE que cada año promueven la participación de los jóvenes, apenas un 40 por ciento de los nuevos votantes acuden a las urnas.
En la elección del 2003, el IFE se planteó llevar a cabo un análisis de la participación ciudadana a partir de la revisión de una muestra de más de 2 mil paquetes electorales. Los resultados revelan que de los 2 millones 200 mil 159 jóvenes entre 18 y 19 años que estaban en la lista nominal –que representaban un 3.4 por ciento–, votó el 39 por ciento (809 mil 97), porcentaje inferior al de la participación general, que fue de 41.1 por ciento.
Los que más votaron fueron los de 18 años (un 43.9 por ciento de la lista nominal), luego los de 19 (36.4 por ciento) y en el siguiente grupo de edad, de 20 a 24 años, la participación baja a 30.8 %
En el 2006, el IFE no pudo llevar a cabo el estudio porque los paquetes electorales todavía se encuentran en resguardo debido a las demandas judiciales que solicitan su apertura. El estudio del 2009 no ha concluido, pero según anunció el presidente del órgano electoral, Leonardo Valdés, éste se llevaría a cabo incluyendo variables sobre la anulación del voto.
Según la última encuesta nacional de juventud realizada por el Instituto Mexicano de la Juventud en 2005, la mayoría de los jóvenes tienen poco o nada de interés por la política. De los encuestados entre 12 y 29 años, 39.8 por ciento dijo estar poco interesado en la política y un 44.1 por ciento respondió que no le interesa nada. Las principales razones de su apatía eran el desinterés (38.8 por ciento) y la deshonestidad de los políticos (22.3 por ciento). Sin embargo, 6 de cada 10 dijeron que sí participarían en las elecciones y sólo el 2 por ciento dijo que no lo haría.

Por lo pronto el padrón electoral avanza en el registro de jóvenes votantes. Para julio de este año, contaba con 2 millones 903 mil 812, un incremento del 17 por ciento con relación al año pasado.

Bono demográfico y electoral
México tiene actualmente un bono demográfico que significa que su población madura o económicamente activa crece en relación con los niños y los adultos mayores. Según estimaciones de Conapo, la población madura (entre 15 y 64 años) constituía la mitad de la población en 1970; en el año 2000 representaba el 62 por ciento, y para el 2050 será el 68 por ciento; esto significa que la relación entre población activa e inactiva pasará de 1 a 2 en 80 años.
En 2012 se estará alcanzando uno de los picos más importantes del bono demográfico porque 2.9 millones de jóvenes cumplirán su mayoría de edad. Sumado a los 2.8 millones que tendrán 18 en 2011 y a los 2.7 que alcanzarán esa edad en 2010, se tiene el número de potenciales electores más alto de la historia: 8.5 millones.
En el 2000, hubo 7.3; en el 2003, 7.7 millones; en 2006, 7.9, y en 2009, 8.1 millones. Luego de la elección presidencial del 2012, esta cifra irá en disminución: 8.1 en 2015, 8.2 en 2018 hasta 7.6 en 2024.
Según Conapo, existen más de 33 millones 500 mil personas entre 12 y 29 años de edad, lo que equivale a 3 de cada 10 mexicanos.
Proyecciones de población indican que estos jóvenes representarán el grueso de la población en 20 años más, de ahí que de las oportunidades que ahora se les brinden en materia de salud, empleo, educación, desarrollo y esparcimiento dependerán las condiciones de la próxima generación de adultos.
"El bono demográfico representa una oportunidad única para prepararse para el futuro, ya que los resultados de esas inversiones son fundamentales para lograr el ahorro y los saltos productivos necesarios para hacer frente al aumento exponencial de costos que acompañará el envejecimiento ineludible de la sociedad", advierte la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
En México, sin embargo, no existe aún una política pública consolidada para que el País aproveche bien esta situación inédita.

Fuera de los planes
En México, existe un Programa Nacional de la Juventud, todos los estados, incluido el Distrito Federal, cuentan con instituciones especializadas y, desde hace 2 años, la Cámara de Diputados etiqueta recursos específicos para este sector en diversos programas, en 2010 suman alrededor de 150 mil millones de pesos.
Dichos mecanismos son similares a los primeros pasos de países como Brasil y España para hacer de sus jóvenes actores de desarrollo, pero un estudio del Observatorio Ciudadano de Políticas Públicas para la Juventud establece que en los documentos rectores de la política social del País, los jóvenes son prácticamente invisibles.
En el Plan Nacional de Desarrollo, sólo un objetivo está dirigido de manera directa a este sector.
En cuanto a los 18 programas sectoriales, que determinan las metas sexenales de cada Secretaría de Estado, de 16 que fueron analizados sólo la mitad contiene estrategias pensadas para los jóvenes: Agricultura, Desarrollo Social, Educación, Gobernación, Reforma Agraria, Salud, Trabajo y Turismo.
El Programa Nacional de la Juventud, presentado en 2008, no ha sido implementado en su totalidad. Por ejemplo, establece como objetivo la promoción de los derechos humanos, pero la CNDH no cuenta con una área o programa focalizado.
Gloria Alcocer, directora de la organización civil Fuerza Ciudadana y una de las autoras del estudio, señala que las acciones de la CNDH en materia de juventud son coyunturales y en muchos casos se llevan a cabo a petición de las organizaciones no gubernamentales que trabajan el tema.
El programa también contiene objetivos en materia de educación cívica, participación ciudadana y democracia, pero el IFE cuenta con sólo dos programas dirigidos a este sector: la consulta infantil y juvenil, que el año pasado no se hizo, y el concurso Una rola por la democracia.
A nivel federal, se están implementando alrededor de 30 programas sociales focalizados, en la mayoría de los casos se trata de becas de la SEP. Existen otros programas que están dirigidos a la población general, entre la que se encuentran sectores juveniles, pero se desconoce su número real.
El análisis de los presupuestos federal y estatales indica que en 2010 los recursos destinados a institutos juveniles ascendieron a más de 805 millones de pesos. Datos del Imjuve indican que, contando algunos programas generales, los recursos suman más de 150 mil millones de pesos.
Alcocer advierte que la falta de claridad en los recursos que se destinan a la atención de los jóvenes es un reto en materia de transparencia, ya que resulta prácticamente imposible monitorear cuánto del presupuesto de programas generales es destinado a la juventud y cómo se gasta.
Otro problema es que el trabajo de las instituciones de gobierno especializadas no ha sido evaluado a pesar de que muchas de ellas, como el Imjuve, tienen más de 10 años de existencia, por lo que no es posible saber si su trabajo es efectivo o no.

Ignorados por el Congreso
En la agenda del Congreso, los jóvenes tampoco tienen un papel importante. La directora del Imjuve, Priscila Vera, admite que un reto del instituto que dirige es lograr que los legisladores reconozcan a éstos como sujetos de derechos.
"Es lamentable que no haya una agenda legislativa para los jóvenes que, siendo la mayor proporción de este País, no estén representados en la agenda legislativa", sostiene.
Entre 2006 y lo que va de 2010, fueron presentadas cuatro iniciativas cuyo objetivo es ampliar las facultades del Instituto, promover la inserción laboral y prevenir actos de discriminación.
Todas las propuestas, dos presentadas en el Senado y dos en la Cámara de Diputados, se encuentran en la congeladora.
La no discusión de estas iniciativas ha generado que el Imjuve no cuente con mecanismos para obligar a las Secretarías de Estado y organismos autónomos a acatar sus recomendaciones.
Vera reconoce que la política para este sector depende en gran medida de la buena voluntad del Secretario en turno.
"Aunque somos el órgano coordinador de la políticas públicas, no contamos con las facultades suficientes para incidir en el presupuesto, para dar las recomendaciones, para hacer seguimiento... es un tema que tiene que estar en la agenda legislativa, que este Instituto tenga facultades suficientes para dar seguimiento, que no esté sujeto a la buena voluntad o a la capacidad de cooperación", sostiene.
La funcionaria señala que aún no se conoce si los jóvenes están teniendo acceso a los programas implementados, si éstos funcionan y si su operación garantiza que los recursos etiquetados por la Cámara de Diputados sean utilizados de manera correcta.
"Sí considero que se ha transversalizado (sic) el tema, que las Secretarías están atendiendo; lo que hace falta es ver la efectividad de los programas, si los jóvenes están teniendo acceso a ellos, si las reglas de operación son suficientemente claras para que los jóvenes tengan acceso", advierte.
Vera informa que el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Pública será el encargado de evaluar la eficacia de los programas de juventud; los resultados estarán listos a finales de 2011, es decir, un año antes de que concluya la actual Administración.
El Congreso tampoco ha iniciado la discusión sobre la necesidad de contar con una Ley General de la Juventud, necesaria para obligar a los estados a legislar sobre el tema. Tampoco ha impulsado la ratificación de la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes.
Esta convención fue firmada por el Gobierno mexicano, pero su ratificación se encuentra pendiente desde hace 4 años. El documento es el único instrumento regional que aborda de manera específica los derechos de la juventud y ratificarlo ayudaría, entre otras cosas, a homologar el concepto de juventud.
Los gobiernos federal y estatales no han logrado ponerse de acuerdo en este punto: a nivel federal se establece que la juventud abarca de los 12 a los 29 años de edad, en los estados varía entre los 15 y 30 años. La Convención reconoce que esta etapa comprende de los 15 a los 24 años.

El bono en riesgo
Sebastián Ramírez, integrante de la Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos, advierte que no emprender acciones para terminar con las deficiencias de la política pública para jóvenes es un riesgo para el País.
Ramírez asegura que si bien el bono demográfico comienza en 2 años más, México está reconociendo demasiado tarde la importancia de invertir en la juventud, de ahí la importancia de emprender acciones inmediatas.
"El Consejo de Juventud español tiene 25 años, es decir, hace 25 años comenzaron a formar un espacio que articulara esfuerzos de la sociedad civil y el gobierno y generara diálogo con el Estado español; nosotros tenemos un Instituto con más de 10 años y no hemos podido articularnos y apenas se está reconociendo la importancia de invertir en la juventud, pero en las acciones de gobierno no se nota el compromiso", señala.
Si bien los jóvenes de hoy tienen mayor educación, 97 por ciento saben leer y escribir, datos de organismos nacionales e internacionales indican que este sector sigue enfrentando problemas de desempleo, salud, pobreza y acceso a la justicia.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia señala que de los 12.8 millones de jóvenes entre 12 y 17 años de edad, más de la mitad se encuentran en situación de pobreza y 1 de cada 5 tiene ingresos familiares y personales tan bajos que no les alcanzan para la alimentación mínima requerida.
Los jóvenes entre 14 y 29 años de edad representan el 53 por ciento de la población desempleada del País. El INEGI muestra que este indicador se incrementó en un 5 por ciento al pasar de un millón 255 mil desempleados en el primer trimestre de 2009 a un millón 300 mil jóvenes sin empleo en el mismo periodo de 2010.
De los más de 77 mil 500 presos que existen en el Distrito Federal y el estado de México, entidades con el mayor número de reclusos en el País, 48 por ciento son jóvenes entre 18 y 30 años de edad.
En materia de salud, además de los problemas "tradicionales" como el embarazo adolescente, que afecta a una de cada dos jóvenes, actualmente se enfrentan nuevos problemas como la obesidad. Según el Instituto Mexicano del Seguro Social, 25 de cada 100 jóvenes entre 16 y 18 años padecen algún grado de obesidad, por lo que el riesgo de desarrollar enfermedades propias de adultos, como diabetes, hipertensión arterial y trastornos cardiovasculares, es muy alto.

Oportunidad para redefinir
Entre el 23 y el 27 de agosto, México será sede de la Conferencia Mundial de la Juventud. El Imjuve, encargado de coordinar el evento, calcula que asistirán más de 100 delegaciones y ministros de Educación y Juventud de diversos países.
De este evento surgirá una declaratoria que se convertirá en el eje de la acción mundial de la juventud. Su contenido, según el Imjuve, ha sido desarrollado con las aportaciones de organizaciones civiles, jóvenes y autoridades que participaron en 22 foros de consulta nacionales y 3 consultas regionales en Europa, África y América.
El documento será dado a conocer el 27 de agosto próximo y será entregado al Consejo General de la Organización de las Naciones Unidas, que se reunirá en septiembre próximo para analizar los avances de los Objetivos del Desarrollo del Milenio.
El objetivo es lograr que la ONU reconozca que para avanzar en el cumplimiento de las metas es necesario que los gobiernos inviertan en su juventud.
La declaración incluirá los ocho Objetivos del Desarrollo del Milenio, además de temas como la cultura, la seguridad, el acceso a la justicia y los derechos humanos.
Para las organizaciones civiles que trabajan con jóvenes, la conferencia es una enorme oportunidad para que el Gobierno mexicano redirija sus políticas públicas para este sector y convierta a los jóvenes en actores estratégicos del desarrollo.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Políticos y Twitter


15 Reglas que los políticos tienen que saber por Antonio Martinez Velazques @antoniomarvel



1.Lo estas poniendo por escrito: mientras escribes un mail, un post o un tweet, recuerda que (seguro) tienes cola que te pisen. Si no lo pondrías en una carta, no lo publiques.

2.Todo lo que haces online es permanente: internet no olvida, aún cuando borres contenido siempre hay una copia, un cache, un screenshot en algún extremo, ni modo #wegotYou.

3.Cualquier comentario online es publicar: antes para publicar debías pagar una editorial, contratar espacio en TV o acostarte con el dueño de la empresa (plop). Ahora con una computadora, un smatphone o un ipod puedes publicar, cada que presiones “enviar” aquello que dices tiene las mismas consecuencias potenciales que una conferencia de prensa o un boletín.

4.Las reglas offline también aplican: incluso si en internet no las rompes de manera estricta siempre habrá lapsos éticos que puedan hundir una carrera política, la diferencia es que aquí nunca se borra y está disponible en todo el mundo (por eso se llama World Wide Web).

5.Internet es copia: el internet hace que todo sea reproducible infinitamente y sin costo, aunque también puede ser alterado, usa esto a tu favor en lugar de verlo como un problema.

6.Nada en internet o twitter es off the record: una palabra, NADA.

7.Sé transparente y consistente: al ser una infraestructura de investigación, el internet le da a los ciudadanos la oportunidad de verificar cada cosa que digas en el twitter, así que piénsatelo dos veces antes de autoalabarte.

8.Internet AMA el vacio: si dejas preguntas sin contestar, promesas sin cumplir o información sin soporte, en algún extremo de la red siempre estará aquel con la respuesta que llene tus vacios. Se puede convertir en un espiral fuera de control.

9.No delegues: el twittear no se lo dejes ni al becario más entusiasta ni al experto, en serio, no funciona.

10.Piensa antes de tweettear: no pongas nada que debas explicarle al presidente de tu partido o que te cueste el puesto.

11.La democracia perfecta: internet es la democracia perfecta, cualquiera que decide participar en la red tiene voz. Así el inteligente, comprometido e informado tienen la misma voz que el ignorante, apático y opositor. Si bien no tienes que engancharte con el segundo grupo, si decides participar en la democracia perfecta, escúchalos.

12.No seas tan “chispis”: si algo no le va muy bien al internet (en las comunidades políticamente comprometidas) es el humor, la ironía o el sarcasmo, si no son necesarios evítalos. Además, por la rapidez de la información es fácil perder contexto (especialmente en twitter), ten cuidado con los statements que se vean rápidamente fuera de contexto (y que por consecuencia tendrás que explicar).

13.No mientas.

14.Y si seguiste los pasos anteriores y te volviste adicto recuerda: internet no sustituye a los demás canales. Los nativos digitales decimos que los medios tradicionales están acabado y los periodistas viejos lo contrario. Ambos estamos mal. Internet y medios tradicionales al día de hoy son cada vez más complementarios; herramientas como twitter ayudan a periodistas a encontrar fuentes y difundir historias mientras los medios tradicionales proveen el material que eventualmente se discute en twitter.

15.Experimenta: sí, todos lo están usando y ¿qué crees? No tienes que contratar un staff, prueba, comprométete con los ciudadanos y sus herramientas, con los nuevos electores, con todos.

martes, 15 de junio de 2010

Los goles también entran por las urnas

El impacto político del mundial / Andrés Oppenheimer

Como muchos de ustedes, estoy pegado al televisor viendo la Copa Mundial estos días. Pero mientras disfruto cada minuto del mayor espectáculo deportivo del mundo, no puedo evitar preguntarme si los resultados de la copa beneficiarán o perjudicarán a los gobiernos de varios países futboleros.

A juzgar por la historia, la Copa Mundial tiene un gran impacto de corto plazo sobre el ánimo de los países, creando un clima de euforia que permite a los gobiernos vanagloriarse de que todo marcha bien cuando a la selección nacional le va bien, y una depresión colectiva que tiende a ayudar a los partidos de oposición cuando los resultados del equipo son decepcionantes.

Tal como me lo recordó Ciro Murayama, profesor de economía de la Universidad Nacional Autónoma de México y analista futbolero, la dictadura militar argentina recibió un segundo viento cuando el equipo nacional ganó la Copa del Mundo de 1978. Por el contrario, el gobierno conservador español recibió un duro golpe cuando afirmó que ``todo va bien'' en el país, y la selección nacional cayó en la primera ronda del Mundial de 1998.

He aquí algunas de las próximas elecciones latinoamericanas que podrían ser influidas por los resultados del mundial:

• Colombia llevará a cabo la segunda ronda de su elección presidencial el 20 de junio, en la que se espera que gane fácilmente el candidato oficialista Juan Manuel Santos. Aunque Colombia no se calificó para la Copa del Mundo, gran parte del país estará viendo los partidos de ese día, en que el campeón actual, Italia, se enfrentará a Nueva Zelanda, y Brasil, cinco veces campeón del mundo, jugará con Costa de Marfil. Se prevé una gran abstención electoral, lo que --dada la eficiente maquinaria política de Santos -- perjudicara aun más al candidato opositor.

• Brasil celebrará sus elecciones presidenciales en octubre. La candidata de centroizquierda respaldada por el gobierno, Dilma Rousseff, y el candidato centrista opositor José Serra están empatados en las encuestas, pero una victoria brasilera en la Copa del Mundo indudablemente beneficiaría a la candidata del gobierno.
El motivo es simple: Brasil ya está pasando por un buen momento. Se espera que la economía crezca un vigoroso 6.4 porciento este año -su mejor desempeño en 15 años--, el país ha sido electo sede de la Copa del Mundo del 2014 y de las Olimpiadas del 2016, y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva es uno de los líderes mas populares del mundo. Si Brasil gana el mundial, Lula podrá decir que Brasil está pasando por uno de los mejores momentos de su historia, y que hay que mantener el rumbo.

• En Argentina, la presidenta populista Cristina Fernández de Kirchner podría recuperarse de sus bajos índices de popularidad si la selección nacional gana el torneo.
``Si a la Argentina le va bien, Fernández de Kirchner obtendría un balón de oxígeno que no está obteniendo con su gestión política y económica'', me dijo Murayama. Pero para las elecciones presidenciales de octubre del 2011, ya se habrá esfumado gran parte del impacto del mundial, agregó.

• En México, la alegría popular por un buen desempeño de la selección difícilmente perduraría hasta las elecciones de 2012. Pero el presidente Felipe Calderón, quien asistió al buen partido de apertura de la selección mexicana, podría beneficiarse si a la selección nacional le va bien. Las celebraciones ayudarían a crear un clima de mayor optimismo en el país después de dos duros años de crisis económica y aumento de la violencia.

Mi opinión: el resultado de la Copa Mundial tendrá un impacto político de corto plazo en los países que tengan elecciones en los próximos meses. Eso significa que podría afectar las elecciones de Brasil, pero difícilmente impacte las elecciones de Argentina o México en los próximos dos años.

Pero tal vez el mayor impacto político del mundial será la ``ventana de distracción'' que abrirá para que algunos gobiernos decidan tomar medidas legalmente cuestionables mientras el resto del mundo está concentrado en el mundial.

Ya me puedo imaginar a los asesores de varios presidentes autoritarios o corruptos diciéndoles a sus jefes al considerar acciones de dudosa legalidad: ``¡Hagámoslo! Pero tenemos que hacerlo ahora, antes de que termine el mundial, para pasar más desapercibidos''.
Ya se está temiendo de que el presidente venezolano Hugo Chávez aproveche el momento para cercenar aun más la libertad de prensa, y para cambiar aun más a su favor las leyes electorales para las elecciones legislativas de septiembre. Y otros presidentes tratarán de hacer cosas similares.

De manera que mientras estemos consumiendo ávidamente la cobertura mediática del mundial --y gozando cada momento del mismo-- no dejemos de prestar atención a algunos líderes tramposos, que seguramente querrán aprovechar esta ``ventana de distracción'' para su propio beneficio.